Los signos y sus Decanatos

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Introducción a los Decanatos

El Zodiaco

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El zodiaco es el primer elemento que estudia la ciencia astrológica. Está formado por doce figuras que constituyen las doce fuerzas primordiales. Es la madre que ha dado substancia para la formación de nuestro sistema solar, del mismo modo que la madre física da sus substancia al bebé para que forme su cuerpo. Por consiguiente, todo empieza por el Zodiaco. 

Una mala traducción de la biblia hace decir a Moisés que Dios creó el mundo de la nada, pero esto no es cierto, ya que de la nada, nada puede salir: el Dios de nuestro sistema solar utilizó las esencias contenidas en los doce signos del Zodiaco para construir nuestro mundo. Por ello, porque estamos hechos de la esencia zodiacal, la Astrología puede prever la dinámica de nuestro comportamiento, dados los impulsos activos en una persona en un momento determinado.

El Zodiaco y las constelaciones

Es importante distinguir entre los signos del Zodiaco y las constelaciones. El Zodiaco representa una existencia metafísica, compuesto por esencias invisibles que no tienen materialidad y, por lo tanto, no son visibles. En contraste, las constelaciones son grupos de estrellas que podemos observar y que tienen una existencia tangible.

El Zodiaco, en este sentido, fue revelado a la humanidad por inspiración, similar a cómo surgieron las mitologías y religiones. Los científicos, al investigar el origen de lo que los filósofos de la antigüedad denominaban Zodiaco, se dieron cuenta de que al trazar líneas imaginarias entre grupos de estrellas, podían formar figuras que, con un poco de imaginación, representaban los animales de los signos zodiacales. Así nacieron las constelaciones.

Sin embargo, es crucial entender que estos grupos de estrellas están en constante movimiento. Por ejemplo, la constelación de Aries ya no se corresponde con la ubicación del signo Aries. Este argumento ha sido utilizado por algunos científicos para cuestionar los fundamentos de la astrología, ignorando que signos y constelaciones son conceptos diferentes.

La Astrología no trabaja, pues, con constelaciones, sino con signos, y estos se dividen en cuatro grupos o Elementos: Los signos de Fuego, de Agua, de Aire y los signos de Tierra.

La astrología convencional trabaja con el Zodiaco tradicional, el llamado zodiaco constituido, que todos conocemos: Aries, Tauro, Géminis, y así sucesivamente. En cambio, la astrología cabalística trabaja con el Zodiaco constituyente, que respeta el orden de los Elementos en la Creación: Aries, Leo, Sagitario, Cáncer, Escorpio, Piscis, Libra, Acuario, Géminis, Capricornio, Tauro y Virgo.

Los cuatro Elementos

Los signos de Fuego

Según la tradición cabalística, el Fuego fue el primer Elemento con el que los creadores de nuestro sistema solar trabajaron en el Primer Día de este período de manifestación. Esta dinámica quedó inscrita en la historia de los procesos creativos, lo que significa que cualquier iniciativa que emprendamos en nuestras vidas cotidianas también comienza con el Fuego.

Pertenecen al Elemento Fuego los signos de Aries, Leo y Sagitario.

Desde una perspectiva psicológica, el Fuego se manifiesta como entusiasmo, fe y un ardor interno que impulsa a las personas a crear. Aquellos nacidos bajo signos de Fuego son, por naturaleza, creadores e iniciadores. Su entusiasmo y fe se centran en lo que aún no existe, y sin estas cualidades, muchas ideas no podrían materializarse.

En cualquier proyecto humano, las personas de Fuego son indispensables en las etapas iniciales. Sin su energía y pasión, cualquier empresa tiende a fracasar o ni siquiera llega a concretarse. El Fuego es el motor que impulsa todo, el Elemento primordial, la Voluntad Suprema sin la cual nada puede existir.

  • Aries: Este signo representa la puerta de entrada del Fuego en la naturaleza humana. Los nativos de Aries están en el umbral de un ciclo de experiencias, mirando hacia el futuro, a menudo desconectados del presente. Para ellos, la realidad se define no por lo que es, sino por lo que está por venir.
  • Leo: Este signo estabiliza el Fuego en la naturaleza humana. Los nativos de Leo poseen una visión interna y profunda de cómo funciona el mundo, traduciendo las reglas en valores morales, que son en esencia los pilares que sostienen el universo. Por esta razón, a menudo encontramos a estos individuos en posiciones de responsabilidad política y social, ya que su dinámica es fundamental para el equilibrio del mundo.
  • Sagitario: Este signo exterioriza el Fuego. Los nativos de Sagitario son los que comunican y manifiestan las reglas establecidas por la clase creadora. Gracias a su impulso, y siempre que no se dejen corromper, el mundo puede funcionar como debe.

Los signos de Agua

Pertenecen al Elemento Agua los signos de Cáncer, Escorpio y Piscis.

El Agua es el segundo de los Elementos, y nos dice la tradición cabalística que apareció en el segundo Día del actual período de manifestación. En el ciclo de creaciones humanas, también aparece en segundo lugar. 

El Agua es considerado el enemigo natural del Fuego, puesto que tiende a apagarlo. Desde a perspectiva psicológica, el Agua representa: sentimientos, emociones, deseos, pasiones. Cuando esas cualidades son dominantes en la persona, la espiritualidad mengua, y el desafío humano consiste en conciliar el Agua con el Fuego, y cuando se consigue, la vida vuelve a ser esplendorosa y fecunda, del mismo modo que la tierra necesita de agua y sol para su fertilidad.

El signo de Cáncer es la puerta de entrada del Agua, es decir, de los sentimientos, emociones, y deseos del ser humano. Analógicamente, es el agua de lluvia. El signo da personas soñadoras que viven impulsadas por sus emociones y que aportan a la sociedad las cualidades llamadas de corazón. Son productoras de sentimientos por excelencia, y gracias a ellas el mundo es más humano.

El signo de Escorpio estabiliza el Agua en la naturaleza humana y hace que el encadenamiento a los sentimientos sea muy fuerte. Analógicamente, las aguas de Escorpio son las de los ríos y lagos, y también las de los charcos polucionados. Ello da personas inmersas en sus sentimientos, en sus problemas personales, que contemplan complacientes su pasado y a veces sienten miedo ante las incógnitas que les plantea el porvenir.

El signo de Piscis es el exteriorizador del Agua, o sea de las emociones, de los sentimientos, de las pasiones que son lanzadas al medio social para encontrar en él quien las encaje. Analógicamente, las aguas de Piscis están en correspondencia con el mar, y los nacidos en este signo son auténticos depósitos de emociones, lo cual hace que se encuentren permanentemente movilizados en la búsqueda de un amor.

Los signos de Aire

Pertenecen al Elemento Aire los signos de: Libra, Acuario y Géminis.

El Aire es el tercero de los Elementos y apareció en el Tercer Día del actual período de manifestación. También en el ciclo de creaciones humanas, el Aire aparece cuando el Agua ya se ha retirado. Es decir, cuando las emociones dejan espacio, empieza a reinar la razón, ya que en términos psicológicos Aire es razón, lógica, pensamiento. El Aire-razón ordena de una manera lógica los impulsos procedentes del Fuego y del Agua.

El signo de Libra es la puerta de entrada del Aire, o sea de la razón en el ser humano. El ideal que persigue Libra es el de integrar, de unir partes dispersas y complementarias que en la sociedad existan. Por ello es el signo del matrimonio, de las asociaciones, de los pactos y de todo lo que significa organización.

El signo de Acuario estabiliza la razón en el interior de la persona, y este depósito de razón le permite recibir la idea que late en el fondo de las cosas; contempla los mecanismos del universo en lo abstracto y puede, por consiguiente, traducirlos en términos concretos. Por ello los inventores, los descubridores, los innovadores, pertenecen a menudo a este signo o tienen una fuerte concentración planetaria en él.

El signo de Géminis constituye la puerta de salida del Elemento Aire, o sea, a través de él se exterioriza el pensamiento, la idea, la opinión, después de haber sido elaborada en Libra y Acuario. Por ello Géminis es el signo de la difusión, del periodismo, de la literatura y se encuentra frecuentemente a los nacidos bajo ese signo ejerciendo funciones de periodistas y escritores.

Los signos de Tierra

Pertenecen al Elemento Tierra los signos de Capricornio, Tauro y Virgo.

La Tierra es el cuarto de los Elementos y dicen los cabalistas que apareció en este Cuarto Día del actual período de manifestación en el que nos encontramos.

En términos psicológicos, la Tierra se traduce por sentido práctico, capacidad de enraizarse. Quien empieza su ciclo experimental en el Fuego, vive intensamente sus emociones en el ciclo de Agua, pasa por experiencias intelectuales, de formación de su pensamiento, en el ciclo de Aire, y termina convirtiendo todas esas experiencias en hechos materiales en el ciclo de Tierra.

El signo de Capricornio representa la puerta de entrada del Elemento Tierra en el ser humano. Con las fuerzas de este signo la persona edifica la sociedad, tanto en un sentido material, levantando casas, trazando carreteras, puentes, urbanizando, como en sentido figurado, dictando reglamentos y leyes que permitan vivir civilizadamente. Por ello es el signo de los políticos por excelencia.

El signo de Tauro estabiliza lo material en la persona, a quien, después de haber sido impulsora de las cosas en el ciclo de Fuego, de haber actuado apasionadamente en el ciclo de Agua, de haber edificado con el pensamiento en el ciclo de Aire, y después de haber realizado los trabajos prácticos en Capricornio, le llega el momento de cobrar por todos los esfuerzos desplegados. Por ello los Tauro son a menudo personas que viven de sus rentas, sin demasiadas obligaciones laborales, o con numerosas facilidades, descansando del largo esfuerzo realizado en anteriores existencias.

El signo de Virgo constituye la puerta de salida del Elemento Tierra, y esto significa que los tesoros materiales acumulados en el período de Tauro, tienen que salir para que el ser humano pueda pasar a otro ciclo experimental. Se encuentran pues los Virgo en una compleja situación, porque les toca desprenderse de las riquezas, y en la actual sociedad, quien se desprende de sus sentimientos en la etapa de Piscis, se encuentra en un estadio más sereno; quien se desprende de sus pensamientos en el período de Géminis, siente el placer de influenciar en la sociedad con sus opiniones e ideas. Pero quien tiene que desprenderse de sus posesiones materiales lo hace sin placer alguno, casi siempre forzado por el torrente de los acontecimientos. Pero es ineluctable que todo tenga un final y Virgo es el signo en el que un gran ciclo de experiencias termina.

Kabaleb
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