En la tabla alfabética figuran otras cinco letras unidas con unas líneas de puntos a las letras-madre. Se trata del Khaf, Mem, Noun, Phe y Tsade terminales. Es decir, cuando esas letras se encuentran en la terminación de una palabra, su sentido se modifica. Estas letras representan la concesión de un don divino, siempre que antes hayamos realizado el trabajo correspondiente.
Si el ciclo de las letras-fuerza terminara con la 22, con el Tau, el ser humano permanecería atado por sus sentimientos al mundo material, sin posibilidad de desprenderse de su ilusión por la materia. Es preciso generar una conexión con el paso siguiente.